Tendinopatía de los peroneos: dolor e inflamación en el tobillo externo

La tendinopatía de los peroneos es una causa frecuente de dolor en la parte externa del tobillo y pie. Afecta a los tendones peroneo largo y peroneo corto, dos estructuras fundamentales para la estabilidad del tobillo y la biomecánica del pie durante la marcha, especialmente en terrenos irregulares o durante actividades deportivas.

Cuando estos tendones se inflaman, desgarran o degeneran, aparece dolor al caminar, hinchazón en la zona lateral del tobillo y una sensación de debilidad o inestabilidad. La evolución puede ser lenta y, si no se trata adecuadamente, puede cronificarse o provocar lesiones estructurales más severas, afectando de forma importante la calidad de vida del paciente.

¿Qué son los tendones peroneos?

Los tendones peroneos pertenecen a los músculos peroneo largo y corto, situados en la cara externa de la pierna. Descienden por detrás del maléolo externo (el hueso que sobresale en la parte lateral del tobillo) y se insertan en el pie.

El tendón peroneo corto se inserta en la base del quinto metatarsiano, mientras que el tendón peroneo largo cruza la planta del pie hasta llegar a la base del primer metatarsiano. Ambos trabajan en sinergia para estabilizar el tobillo, permitir la eversión del pie (movimiento hacia fuera) y protegerlo frente a esguinces o terrenos inestables.

Estos tendones soportan una carga significativa, especialmente en deportistas o personas con desequilibrios biomecánicos, lo que puede provocar inflamación (tendinitis), degeneración (tendinosis), roturas parciales o incluso luxaciones del tendón.

Causas y factores predisponentes

Las principales causas de tendinopatía de los peroneos incluyen:

  • Movimientos repetitivos de eversión del pie, como ocurre al correr en superficies inclinadas o irregulares.
  • Inestabilidad crónica de tobillo tras esguinces mal tratados.
  • Uso de calzado inadecuado, con escasa sujeción lateral o mala amortiguación.
  • Alteraciones del apoyo del pie, como el pie cavo, que sobrecarga los tendones laterales al aumentar la tensión en el borde externo del pie.
  • Deportes de impacto: fútbol, trail running, tenis, pádel, entre otros.

En muchos casos, la tendinopatía se desarrolla por microtraumatismos acumulativos que irritan progresivamente el tendón, provocando inflamación del tendón peroneo largo o corto, con síntomas que van desde una molestia leve hasta un dolor incapacitante.

También puede aparecer en personas con una pisada supinadora, donde el peso corporal se descarga de forma excesiva en el borde lateral del pie, aumentando la tensión sobre los tendones peroneos.

Síntomas característicos

El síntoma más habitual es el dolor en la parte externa del tobillo, que puede irradiarse hacia el lateral del pie o incluso hacia la pierna. Este dolor suele aumentar al caminar, correr, subir escaleras o mantenerse de pie durante largos periodos, y tiende a mejorar con el reposo.

Otros síntomas frecuentes son:

  • Inflamación o engrosamiento palpable a lo largo del trayecto de los tendones.
  • Molestias o dolor al realizar movimientos de eversión (llevar el pie hacia fuera).
  • Sensación de chasquido o crepitación, especialmente si hay luxación del tendón.
  • Inestabilidad funcional del tobillo.
  • En fases avanzadas: debilidad muscular, sensación de fatiga en el pie y dificultad para apoyar correctamente.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la exploración clínica detallada y en pruebas complementarias. El especialista evaluará la localización del dolor, movilidad del tobillo, fuerza muscular y posibles signos de inestabilidad o desplazamiento tendinoso.

Las pruebas más utilizadas son:

  • Ecografía musculoesquelética: permite observar engrosamientos, signos de tenosinovitis, roturas parciales o luxación dinámica de los tendones.
  • Resonancia magnética: imprescindible para valorar el estado del tendón peroneo largo y corto, detectar zonas de degeneración, atrapamientos, líquido peritendinoso o lesiones asociadas como roturas del retináculo peroneal o lesiones osteocondrales del astrágalo.

La inflamación del tendón peroneo puede coexistir con otras patologías del tobillo, por lo que un diagnóstico preciso es fundamental para un tratamiento eficaz.

Tratamiento

Tratamiento conservador

En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial es conservador. Incluye:

  • Reposo relativo y reducción de las actividades que agraven el dolor.
  • Crioterapia y antiinflamatorios.
  • Calzado técnico con buen soporte lateral y suela amortiguada.
  • Fisioterapia especializada: estiramientos, ejercicios de fortalecimiento muscular, trabajo de la propiocepción, ondas de choque y técnicas manuales.
  • Plantillas personalizadas en casos de pie cavo o alteraciones del apoyo.
  • Modificación de los hábitos deportivos hasta la resolución completa de los síntomas.

Un tratamiento precoz y bien dirigido puede resolver la tendinopatía en semanas, evitando que se cronifique o que evolucione a formas más graves.

Terapias avanzadas

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, pueden emplearse:

  • Infiltraciones ecoguiadas con corticoides (en casos muy seleccionados y siempre evitando su uso repetido).
  • Terapia regenerativa (PRP): mediante infiltración con plasma rico en plaquetas en el tendón peroneo largo o corto, favoreciendo la reparación tisular.

Tratamiento quirúrgico

En casos de rotura completa, luxación tendinosa persistente, o degeneración avanzada, se puede recurrir a la cirugía del tendón peroneo, que incluye:

  • Reparación tendinosa directa.
  • Tenólisis (liberación de adherencias).
  • Resección de zonas degeneradas.
  • Recolocación o refuerzo del retináculo peroneal.
  • Transferencia tendinosa en casos extremos.

La elección de la técnica quirúrgica depende del grado de lesión, la afectación funcional y las características del paciente.

Pronóstico

Con un diagnóstico precoz y un tratamiento individualizado, la tendinopatía de los peroneos tiene un pronóstico excelente. La mayoría de los pacientes recuperan su actividad habitual sin limitaciones si siguen correctamente las recomendaciones del especialista.

La clave está en abordar no solo el tendón lesionado, sino también los factores biomecánicos predisponentes, con un plan rehabilitador y preventivo a medio plazo.

Conclusión

El dolor persistente en la parte externa del tobillo no debe ignorarse. Podría tratarse de una tendinopatía de los peroneos, una patología frecuente pero tratable.

El Dr. Miguel Ángel Román Cañada, especialista en cirugía de pie y tobillo en Sevilla, ofrece un diagnóstico preciso y tratamiento experto para esta afección, también para pacientes de Huelva y de toda Andalucía.


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